BC-0008

Incertidumbre

Incertidumbre

Camino pensando, como si esas inquietudes pudieran ser calladas con algo tan simple que incluso parece un insulto tratarlo de esa manera. La incertidumbre me consume como un papel prendido fuego. Tengo algo que odio de mí mismo: ese sentimiento de miedo y, al mismo tiempo, pena que no me deja quedarme tranquilo. ¿Tanto tiempo pasará hasta que nos decidamos? ¿Y cómo puedo callar ese miedo que no me deja disfrutar? ¿Será esa cara que me queda marcada en la mente? Como si fuera una piedra en el camino, esa sonrisa que me vuelve loco, tu carácter fuerte, pero al mismo tiempo tan dulce que podría compararse con un melón de miel. O quizás sea la forma tan alegre en que te manejás en la vida, que es tan contraria a mi visión negativa y odiosa. Aunque siento que no logro ver todo lo que te inquieta, ese carisma y amor con el que te manejás por la vida me atrae cada día más. Tus ojos cafés me atraparon desde aquella vez que te vi. Hay algo en la profundidad de tu mirada que me atrapa y me incita a querer conocerte, y a veces me doy cuenta de que no sos difícil de conquistar, sino difícil de merecer, más que nada para alguien como yo. No nos conocemos lo suficiente. La verdad es que intento dar todo lo mejor y abrirme lo más posible, pero en parte tengo miedo de que te decepciones de la persona que soy. No quiero hacerte perder el tiempo, pero quiero saber todo de vos: tus miedos, tus vivencias, cada lunar de tu cuerpo, tu color favorito, qué canciones te gustan, qué pensamientos se te cruzan por la mente en cada momento. Quiero acompañarte en cada situación que no puedas manejar, aunque sé que vos podés hacerlo sola. Me gustaría saber cómo transitás por la vida, pero qué miedo me da decírtelo. A veces me decís que te pregunte, pero a veces no sé cómo definir mis palabras. Me gustaría detener el tiempo, pedirle a ese reloj maldito que me dé una tregua, para poder acomodar mis pensamientos, para tener todo el tiempo para conocernos. Dado que no sé si esto sale bien o mal, cuando se despause todo, ver que no te hice perder el tiempo y poder ver tu sonrisa y tu mirada que tanto gusto me da. Quizás estoy enamorado y escribo esto sin tener en cuenta lo mal que puede salir todo. Entiendo que soy alguien muy complicado, alguien malo. A veces critico y me equivoco siempre en lo mismo, pero lo hago sin querer, sin intención de perderlo todo. Hablo de todo esto porque no puedo explicarlo; vuelvo a la incertidumbre del comienzo, que no me deja disfrutar. El amor verdadero es difícil de encontrar, pero tú me tomaste por sorpresa, apareciste sin aviso y me hacés recordar que uno busca un amor. Me atraés; quisiera poder verte todos los días. Sé que estás ocupada siempre, pero me gustaría poder verte incluso un solo momento fugaz. Como te dije aquella noche, no es tu obligación escucharme ni ser mi inspiración. Mi dolor y todo aquello que conlleva quererte, y aun así saber que puedo tenerte en esta vida sin sentido y tan pasajera, hace que todo valga la pena.