El amor
¿Qué es el amor? El amor puede ser un arma de doble filo. Hay gente que no conoce el significado del amor. La gente no sabe distinguir el amor verdadero de uno pasajero. Eso es, en parte, lo que tanto miedo da del amor: el no saber si lo que uno siente es equitativamente igual en la otra persona. Pero uno nunca lo sabrá, no importa cuánto tiempo pase; eso es lo hermoso del amor. El amor no tiene lógica y, a su vez, la lógica no tiene amor. A veces solo hay que dejarse llevar por el amor, aunque eso signifique dejarnos a la deriva en un mar de preguntas, donde no podemos ver el fondo, pero sabemos que en algún momento llegaremos a nuestro destino arrastrados por la corriente. A veces me pregunto si soy un amante o un peleador, porque llevo tanto tiempo escondiéndolo que ya no sé expresarlo tanto. El amor es algo que no conozco y sé que ahí afuera hay gente igual, deseosa de tener un amor para toda la vida, aunque quizás ya no exista. Quizás lo peor de amar es lo que viene después: el olvido, ese sentimiento y recuerdo de todo lo vivido. Pero hay que aceptar que a veces el último acto de amor es soltar, por más doloroso que sea. Tal vez eso es lo que hace que no se pueda amar con todo el corazón, y esa diferencia es lo que hace que uno no sepa cómo lo amarán. Las inaptitudes siempre salen a la luz cuando se ama a alguien. Porque, por desgracia, uno nunca es amado como le gustaría, pero ese juego arriesgado a veces vale la pena ser vivido. Uno tiene que amar para matar al hombre que alguna vez fue. El odio siempre es apagado con el amor. Pero pocas veces es elegido el amor antes que el odio. Pero creo que el amor es necesario y, sinceramente, elegiría amar antes que odiar, aunque uno no puede hacer una cosa sin la otra.