Madre
Madre
Ya no estás y me arrepiento.
No haberte preguntado, al fin.
¿Por qué me negaste ese tiempo que con vos no pude vivir?
¿Por qué estás resentida con tus hijos?
¿Por qué me dejabas tan solo?
¿A dónde tenías que ir?
¿En qué se te ha ido la vida?
La vida tan lejos de mí.
Madre
No vuelvas a parir un hijo.
Para que luego, triste,
se lo devore el miedo.
No los abandones y esperes que sean buenos.
Quizás solo tuviste que acobijarlos y mandarlos a dormir.
Al menos una vez.
¿Por qué me persigue el recuerdo?
¿Por qué no he podido olvidar?
¿En qué se te ha ido la vida?
Fue tan larga tu ausencia que un día,
al volver, ya no te conocí.